martes, 13 de abril de 2010

OdiO

Salpicaba el motor aceite por la selva, los baches les hacian golpearse con el techo del todo terreno, ¿Por qué le habrian dejado conducir a Julián? Estaba tan nervioso desde que conoció a esa india shipibo.
-Tiene fuego dentro, ¿no lo entendeis?
-Mira la pista webón, nos vas a matar
-Esos ojitos, es obscena toda ella, creo que estoy enamorado
-¡Para!,¡Para!, ya conduzco yo
Detuvo el coche en seco, todos se movieron acompasadamente hacia alante y despues hacia atras. Mario salió del coche como guiado por la serpiente de la selva, la ceremonia de la noche anterior no le había curado nada, los ojos sangrantes. Julián no se bajaba del coche, y la humedad empezaba a ebullir, Mario sacó la pistola de la funda y le pidió a gritos que se bajara del coche.
-Jajajjajaja, ¿me vas a matar por ser feliz?
Pum... humo blanco, liquido rojo, silencio selvatico.