viernes, 9 de septiembre de 2011

Ejem...

Dime que me quieres aunque sea mentira, salvame esta noche de mi mente perversa y mi afan vano, doblate en mi y doblemos la esquina, nunca seré romeo pero me calzo incertidumbres absurdas que a veces hacen gracia, sueño contigo sin apenas conocerte en un vacio tan inmenso que da miedo, loco de sacos de gallinaza atados sin consuelo en el caballo al que le tiemblan las patitas, no las frota, hermanado en la distancia con las casitas de lámina y sus deseos tan vanos como los mios pero de otro lado, en el fondo estamos todos bien fregados, descubierta la rabia que me corroe, descubierto el farsante y el pirado. ¿Donde escupir que no llueva?, ¿donde lo hará a cantaros?

lunes, 5 de septiembre de 2011

¿Verdad?

No es como si alguien destrozase la única copia de la novela que había escrito, más bien fuí yo el que olvidé donde se me perdió y era un cuento sin impotancia sobre la mujer de dos cabezas que nunca respondía a mis llamadas, tengo ganas de olvidar e incluso odiar a todas las mujeres que pasan por mi vida, haciendome sentir cada vez más pequeño, más perdido, mi yo machista de siglos desea, casi exige una persona que solo me piense y me quiera a mi, quiza que solo esté en casa cuidando mis hijos, mi yo con retraso exige tanto cariño que no da, que cualquier Julieta en un bar puede ser un rato pero yo nunca jamas sere romeo, nosotros masa inmunda de perdidos seres que soy yo podrían tener la respuesta de el porque este sentir raro en el estomago pero creo que no existe ni una sola verdad que sea cierta, por lo menos en esta noche en que el sueño no me alcanza. Puede que sea porque hablé contigo y otro sueño es el que se escapa, quiza sea la envidia de no encontrar lo que otros, o que simplemente la vida en su afan de transcurrir abruma en el pulmón y no la luna. Desperezar un día tras otro sin metas, solo por el placer de pasear, sin sentir nada importante, todo vanal, sin encontrar esa verdad, aunque fuese chiquita para llegar a ningún lado a veces se me antoja tan dificil que si no fuese por mis hermanos, en especial por la pavisosa que una vez casi se me escapa entre las manos, no tendría mucho sentido del todo seguir luchando.

martes, 19 de julio de 2011

¿Salvado?

Hoy se encontró un escorpión en el baño, parecía una señal rara, raro el estomago por la comida de siempre, dame mas huevos con frijoles por favor, esperaba el día de su suerte en el jardincito, sentado bajo el papayo imaginaba que fuese mango, la vida y el tiempo eran recurrentes en su pensamiento cuando apareció la pistola en su cabeza
-Pinché la rueda, ayudeme a arreglarla viejo
Se levantó tranquilo, paz aprendida en la guerra, nada tenía, su hija ya no se acordaba de él, hizo un buen trabajo.
-Voy a buscar la llave y el gato.
Se introdujo en la casa y el ventilador del techo aireaba su cerebro, el tipo le seguía con paso firme a dentro, sentir su respiración en la nuca le hizo enfrentarse a la realidad de su muerte, la había sentido tantas veces que desconecto el chip del miedo y se agacho bajo el armario, brillo en sus ojos aquel arma tanto tiempo dormida pero con sangre en su haber.
-Aquí abajito los tengo.
Con un movimiento veloz le dió una patada en la rodilla que hizo caer al asaltante al suelo y se encontró encima suyo apretando la pistola en su cabeza, casí rompiendole los huesos del craneo.
-Ahora te debería de matar.
Mientras el otrora valiente temblaba miedoso, no tenía la paz de la guerra solo violencia generada de horas de televisión y pajarear con los amigos, puede que fuese un buen niño, puede que perdiese a sus padres en la guerra. El había hecho un buen trabajo con su niña, ya no se acordaba de él.
-Dame una razón para no hacerlo.
-...
-Una
Solo espuma caliente salía de su boca, se había meado en los pantalones, el viejo se acordó de su primera y única vez cuando el ejercito vino a reclutarlo a su escuelita, hacía un mes de sus doce años y lo esperaba, ya se habían llevado a amigos suyos, pero no evito que el miedo ganase a su cuerpo.
-Culero de mierda, hablame para que te perdone la vida.
-mi... hija.
Un chispazo de humanidad le recorrió por el cuerpo mientras levantaba aquel despojo y lo arrojaba a la calle, sentandose tranquilo de nuevo el jardincito a pensar en la vida y el espacio. Aquel corría meado jurando que un día lo mataría. No supo que pensar entonces, habría hecho bien o mal, habria hechado de menos su hija aquel tipo. Las dudas se empañaron en el humo de un cigarro, los grillos seguían frotando sus patitas.

martes, 17 de mayo de 2011

RevolucionandOnos

Se movia como la serpiente de la selva la unidad de la población mundial, el capitalismo herido se levantO con fuerza intentando aplastar todo lo que aparecía a su paso, empezando por el Sur, con una crisis alimentaria, especulación de alimentos y tierras para matar de hambre a los sobrantes, en el Norte también cada vez sobrabamos más, doblamos la esquina y nos encontramos con la Primavera en Sol, nos movimos, empezaron ellos y seguimos todos, el infinito uno, el uno infinito se dio cuenta, desperto del letargo. AHORA. AUPA.