Quizá el viaje me espera ansioso, y yo perezoso.
Ahora no luego.
A traves de mis ventanas me observo tan fragil.
Ahora no luego.
Y si los días no fueran longanizas, y si las lunas me llevasen toda el agua.
Quiebros y requiebros del destino incierto, del caos de la vida.
Que bonita la vida, y que triste a veces.
Y sentir.
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